domingo, 25 de octubre de 2009




Imaginen la vida como un juego, en el que ustedes hacen malabarismos con cinco bolas que arrojan al aire.
Estas bolas son el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu. Pronto se darán cuenta de que el trabajo es una bola de goma: si se cae, rebota.
Pero las otras cuatro bolas, familia, salud, amigos, y espíritu, son de vidrio.Si se deja caer una de ésas, va a quedar irrevocablemente dañada, rayada, rajada o rota. Nunca volverá a ser la misma. Solo hay que comprender esto y buscar el equilibro en la vida